El desempleo y las opciones laborales actuales

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Puede llegar el día en el que queramos tomar la decisión de cambiar de empleo. Es complicado hacerlo, ya que en los tiempos actuales nada garantiza que vayamos a tener con suma facilidad un trabajo indefinido estable y bien pagado.

La realidad, sin embargo, es que hoy en día muy pocos empleos son realmente esas tres cosas. La precariedad, apenas regulada, transforma los contratos teóricamente duraderos en vacíos legales mediante los cuales los empresarios despiden a placer. Por otro lado, muchos otros ignoran los convenios colectivos o deciden no pagar las horas extra. El trabajador y la trabajadora, por lo tanto, están muy desprotegidos en el sector privado.

Todo eso conlleva que individuos y familias de toda clase y condición se hayan habituado a compensar la dificultad de llegar a fin de mes con recortes en sus propios gastos domésticos o solicitud de préstamos con Asnef y nómina, entre otros recursos. Los recursos económicos financiero al alcance de todas las personas en internet son útiles, pero deberíamos poder solicitarlos para pagos extra que no supongan un problema para nuestro día a día económico, como un viaje o un capricho.

Cuando tantas personas se ven abocadas a necesitar medios de pago alternativos, es que algo va muy mal con el empleo, y sobre todo con el desempleo, en España.

Naturalmente, mientras exista esta situación, pocas cosas hay más útiles que invertir un préstamo personal o realizar un presupuesto ajustado de lo que gastamos, siempre en relación con lo que ganamos.

Sin embargo, la situación debería cambiar. Si queremos cambiar de empleo porque en el nuestro la explotación campa a sus anchas, deberíamos asegurarnos de que el esfuerzo será recompensado. Opositar es un esfuerzo recompensado, ya que el puesto de trabajo obtenido es, como suele decirse y por muy utópico que suene actualmente, «para toda la vida».

Aun así, no cabe duda de que hay muchas cosas que cambiar en esta sociedad, y que la banca pública debería de una vez destinarse a todas aquellas personas a las que les cuesta afrontar gastos tan aparentemente sencillos como el alquiler o la comida mensual.

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