¿Por qué ocurren las compras compulsivas en épocas festivas?

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Si has creído que las compras compulsivas tienden a aumentar en periodos festivos, no estás equivocado. Las compras instintivas tienen su apogeo en las festividades, un fenómeno tan común que se ha vuelto común entre las personas.

En las siguientes líneas encontrarás información respecto al por qué de esa relación, así como también la descripción de unas cuantas consecuencias positivas y negativas de las compras compulsivas sobre el cliente.

Ofertas de temporada

Épocas como Viernes Negro, Navidad o Acción de Gracias son épocas donde los precios experimentan rebajas muy importantes, rebajas que aumentan la accesibilidad que un producto pueda tener para una persona que no goce de una situación económica de opulencia. No es raro encontrar rebajas de 50 o 60% en Viernes Negro ni tampoco que ciertos productos sufran rebajas que coloquen su precio a la mitad.

Estas rebajas importantes se conocen como ofertas de temporada, y ellas priman en la decisión del cliente de llevarse ciertos productos a la casa o no. Tal es su significado que una persona puede solicitar préstamos personales con tal de tener el capital suficiente para aprovechar al máximo dichas ofertas.

Las empresas y tiendas especializadas aprovechan el espíritu de la época para agotar el stock de mercancías al disminuir los precios considerablemente de manera que los clientes no puedan hallar para no llevarse el producto a su casa. El bien material cobra especial importancia en las festividades, hecho que el mercador conoce y usa a su favor, beneficiando también a la clientela.

Consecuencias de la relación

Como has visto, las compras compulsivas y las festividades tienen una relación que puede cambiar los patrones de conducta de la clientela. Este cambio de conducta puede generar tanto consecuencias positivas como negativas, como se examinará a continuación.

Una enorme rebaja de productos lleva consigo un aumento de la accesibilidad de dichos artículos para el cliente. No es lo mismo adquirir un televisor por 5000 unidades que comprarlo por el precio de 3000 o incluso de 2500 unidades. El ahorro es sustantivo y provechoso.

No obstante, sé precavido con las compras compulsivas en circunstancias como la anterior. No compres lo primero que esté frente a tus ojos porque perderás dinero de manera innecesaria y, si solicitas financiación, puedes asumir un compromiso financiero solamente por impulso, algo bastante peligroso.

Es bastante común encontrar casos de personas que perdieron todo por hipotecar propiedades en periodos así única y exclusivamente por hacerse con dinero rápido para comprar artículos no prioritarios para su situación particular.

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